México se despide con el corazón roto: Inglaterra frena el sueño mundialista en un cierre dramático
El sueño terminó. La selección mexicana luchó con garra, pero cayó 2-3 ante Inglaterra y quedó eliminada de la Copa del Mundo 2026.
El combinado nacional vivió una noche de puras emociones encontradas en la cancha. La selección mexicana de fútbol cayó con la frente en alto ante su similar de Inglaterra con un marcador de 2-3.
Con este doloroso resultado en la pizarra, el equipo tricolor quedó oficialmente eliminado de la prestigiosa e intensa Copa del Mundo 2026, desatando las lágrimas en las tribunas del estadio.
Dos soberbios goles marcados por la estrella Jude Bellingham y uno letal de Harry Kane permitieron que la escuadra británica lograra sobrepasar la enorme presión ejercida por el conjunto local.

Goles, expulsiones y un cierre dramático en la cancha
Los leones ingleses soportaron el intenso asedio del conjunto mexicano en los minutos finales y conservaron la ventaja que les dio el pase a la siguiente ronda de la Copa del Mundo 2026.
Por parte del cuadro de casa, los encargados de agitar las redes y encender la esperanza fueron Julián Quiñones al minuto 42, y el experimentado ariete Raúl Jiménez desde el punto de tiro penal al 69.
La escuadra de Inglaterra sufriría una costosa expulsión al minuto 54 de juego por parte del zaguero Jarel Quansah, tras cometer una durísima falta en contra del carrilero Jesús Gallardo.
El infractor terminó barriéndose de forma temeraria. Aunque alcanzó a tocar primero el balón al impactar el esférico en primera instancia, continuó con su inercia dañando severamente la pierna izquierda del lateral mexicano.
Aún con un hombre de más sobre el terreno de juego, la selección Mexicana no supo generar las ideas ofensivas necesarias para romper el cerrojo defensivo y anotar el gol del empate.
Ese ansiado tanto de la igualada hubiera cambiado por completo el destino del partido, enviando la definición del pase directo a las instancias de los tiempos extras.
La selección Mexicana no pudo capitalizar la enorme ventaja de la altura
La plantilla azteca esperaba que la exigente condición física que impone la gran altura de la Ciudad de México pudiera desgastar físicamente a la selección inglesa, mermando su rendimiento.
Sin embargo, los futbolistas europeos demostraron una condición impecable. Lograron mantener la intensidad física necesaria para resguardar la ventaja obtenida en el tiempo regular.
Durante la primera hora del partido, especialmente en los primeros quince minutos, la selección Mexicana mantenía un constante e intenso asedio sobre el arco defendido por Jordan Pickford.
Este último guardameta llegaba al encuentro con un antecedente preocupante. Pickford es el arquero de la Premier League al que Raúl Jiménez le ha anotado más goles en toda su carrera en Europa.
Los goles de Inglaterra ocurrieron en un abrir y cerrar de ojos
A pesar de la enorme presión sufrida por la defensa británica, el cuadro visitante fue el encargado de abrir el marcador al minuto 36 por conducto del mediocampista Jude Bellingham.
La pesadilla no terminó ahí para la afición. En cuestión de solo dos minutos, el mismo Bellingham anotó el segundo gol del encuentro tras una desatención en la zaga de la selección Mexicana.
Ese sorpresivo doblete puso a la selección Mexicana contra la pared, justo después de que el cuadro de casa había logrado dominar los hilos del partido frente a los jugadores de la Premier League.
Los británicos intentaban atacar de contragolpe con trazos largos. No obstante, en esa primera mitad, la línea defensiva de la selección Mexicana logró replegarse con eficacia.
El partido se convirtió en un auténtico torbellino de emociones, reflejando la altísima exigencia y la tremenda presión que se vive en cada rincón de la cancha durante esta Copa del Mundo 2026.
Al final de cuentas, la selección Mexicana se despidió cobijada por el aplauso de su público. El equipo demostró garra, pero pagó muy caro un lapso de dos minutos que sepultó sus aspiraciones.
La Copa del Mundo 2026 se queda sin su carismático anfitrión. La selección mexicana deberá iniciar un profundo proceso de reestructuración de cara a los exigentes compromisos del futuro
